Salud y preexistencias

Información ampliada

Seguros de salud y vida, también cuando existen enfermedades previas

Tener una enfermedad, una lesión antigua, una intervención quirúrgica o un tratamiento médico no significa necesariamente que resulte imposible contratar un seguro. Sin embargo, tampoco todas las compañías valoran las preexistencias de la misma forma.

Opciones de protección

Seguros que podemos estudiar

Dependiendo de la edad, el estado de salud, las necesidades familiares y el presupuesto, podemos investigar alternativas como las siguientes:

  • Seguro médico básico, con consultas de medicina general, especialistas, pruebas sencillas y servicios de medicina digital.
  • Seguro de salud completo, con hospitalización, intervenciones quirúrgicas y pruebas diagnósticas.
  • Seguro médico con copago, con una prima periódica más reducida y un importe adicional por determinados servicios.
  • Seguro médico sin copago, con una cuota más estable y sin pagos por cada utilización incluida en la póliza.
  • Seguro de reembolso, que permite acudir a profesionales o centros ajenos al cuadro médico y recuperar parte del gasto dentro de los límites contratados.
  • Seguros o servicios sanitarios que admiten determinadas preexistencias, aunque puedan establecer restricciones o coberturas asistenciales más limitadas.
  • Seguros colectivos de salud para empresas, autónomos, asociaciones o familias, que en algunos casos pueden ofrecer condiciones de acceso diferentes a las pólizas individuales.
  • Seguro dental.
  • Seguro de indemnización por hospitalización.
  • Seguro de baja laboral o incapacidad temporal para autónomos y profesionales.
  • Seguro de accidentes.
  • Seguro de vida por fallecimiento.
  • Seguro de vida con cobertura por incapacidad permanente.
  • Seguro de enfermedades graves, con el pago de un capital cuando se diagnostica alguna de las enfermedades previstas en la póliza.
  • Seguro de dependencia.
  • Seguro de decesos y asistencia familiar.
  • Soluciones combinadas de salud, vida, accidentes e incapacidad.

Algunas pólizas permiten utilizar buena parte de los servicios desde el primer día, mientras que otras establecen periodos de carencia para hospitalización, cirugía, partos o pruebas complejas. Estas condiciones deben revisarse antes de contratar.

Transparencia médica

Las preexistencias deben estudiarse, no ocultarse

Una preexistencia es una enfermedad, lesión, alteración o situación médica que ya existía antes de la contratación, incluso aunque todavía no hubiera recibido un diagnóstico definitivo.

Declarar una enfermedad previa no implica automáticamente que la solicitud sea rechazada. La compañía puede estudiar el caso y ofrecer una póliza con aceptación completa, exclusiones concretas, una prima diferente o determinadas limitaciones.

Nuestro objetivo es comprobar qué aseguradoras pueden estudiar el riesgo, qué documentación médica requieren y qué protección real ofrece cada alternativa. Cuando no exista una cobertura completa, buscaremos opciones parciales que al menos permitan acceder a consultas, especialistas, servicios digitales, pruebas médicas, indemnizaciones o protección familiar.

Planificación

Ventajas de contratar a tiempo

Contratar un seguro antes de que aparezcan nuevos problemas médicos puede mejorar las posibilidades de aceptación y reducir el riesgo de que se establezcan exclusiones adicionales. No garantiza que todas las enfermedades futuras queden cubiertas, pero permite que la compañía valore la situación existente en ese momento.

Además, contratar con antelación ofrece otras ventajas:

  • La edad y el estado de salud influyen habitualmente en el precio y en las condiciones de los seguros de salud y vida.
  • Permite cumplir los periodos de carencia antes de necesitar una hospitalización, intervención o prueba compleja.
  • Facilita el acceso organizado a médicos, especialistas, pruebas diagnósticas y segundas opiniones.
  • Protege la estabilidad económica de la familia en caso de fallecimiento o incapacidad.
  • Puede ayudar a mantener los ingresos de un autónomo durante una baja o una hospitalización.
  • Permite proteger una hipoteca, préstamos u otras obligaciones familiares.
  • Evita tener que buscar una póliza con urgencia cuando la edad o el estado de salud hayan reducido las alternativas disponibles.
  • Permite comparar las condiciones con tranquilidad y conocer exactamente qué está cubierto y qué no.

En los seguros de vida, contratar a una edad más temprana suele permitir acceder a una prima inferior, aunque el precio final dependerá también del capital asegurado, las coberturas y el estado de salud.

Las personas que hayan padecido cáncer cuentan además con el denominado derecho al olvido oncológico. En los seguros de vida, una vez transcurridos cinco años desde la finalización del tratamiento radical sin recaída posterior, no existe obligación de declarar ese antecedente y la aseguradora no puede utilizarlo para restringir la contratación.

Cada persona presenta unas circunstancias diferentes. Por eso no ofrecemos respuestas automáticas ni prometemos coberturas que dependan de la valoración médica de una aseguradora. Analizamos las necesidades, consultamos las alternativas disponibles y explicamos de manera transparente las condiciones de cada propuesta.

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